28 octubre 2010

Obama admite que 'la gente está frustrada' a una semana de las legislativas

A menos de una semana de las elecciones legislativas estadounidenses, el presidente Barack Obama se presentó hoy en el programa de televisión del comediante Jon Stewart, donde intentó entusiasmar al electorado más joven.
"Hicimos cosas que la gente ni siquiera sabe", señaló a Stewart en su "Daily Show". Luego mencionó la lista de sus éxitos, desde la reforma financiera a la de salud. Aunque admitió que "la gente está frustrada".
Su presentación era muy esperada. Obama estuvo 45 minutos en el programa, un tiempo inusualmente largo. Aunque el presidente dosificó bastante, por momentos el dúo se perdió discutiendo detalles de la reforma sanitaria. El mandatario usó la aparición para su campaña electoral. Al final del programa llamó a los televidentes a votar el 2 de noviembre.
El programa es de culto, especialmente entre los jóvenes. Stewart organizó para el sábado, tres días antes de las elección, una manifestación en la cual espera más de 100.000 personas, bajo el lema "Restore Sanity" ("Vuelta a la cordura"). La concentración es vista como respuesta a las protestas del movimiento populista de derechas "Tea Party".
Obama, que ya apareció en varios programas, arriesga en las elección la pérdida de la mayoría en una o ambas cámaras, según los sondeos.

Estados Unidos se precipita hacia un Congreso más polarizado y radical

Los ultras del Tea Party tienen al alcance de la mano una veintena de escaños

Con seis días por delante hasta la fecha de la votación, los demócratas aún confían en mantener, aunque sea por una mínima diferencia, la mayoría en el Senado y no descartan conservar también el control de la Cámara de Representantes. La realidad es que, incluso en ese improbable escenario, el Congreso que surja de estas elecciones será más polarizado, más extremista y hará casi imposible la tarea de gobernar.
Las posibilidades de los demócratas son algo mayores en el Senado
Los republicanos afirman que usarán todos sus recursos para frenar a Obama
El optimismo de los demócratas es, fundamentalmente, la actitud obligada de un político en campaña electoral, pero se sustenta también en las más recientes encuestas, en las que sus candidatos han recortado distancias o han ganado la delantera en algunas carreras muy disputadas, como California, Colorado, Virginia Occidental, Illinois, Pensilvania y Nevada. Los republicanos conservan, sin embargo, una ventaja global en torno a siete puntos en las encuestas sobre el voto en el conjunto del país y mantienen diferencias sólidas en un número suficiente de circunscripciones como para tener fácilmente a su alcance la mayoría en la Cámara y pelear hasta el último voto por los escaños del Senado.
De los 435 escaños que se eligen en la Cámara -la totalidad de ese órgano-, los republicanos compiten con ciertas o altas posibilidades de éxito en un abanico de escaños que, según diferentes cálculos, oscilan entre los 50 y los 90. Necesitan capturar 39 escaños que actualmente poseen los demócratas, sin perder ninguno propio, para obtener la mayoría.
Para que los demócratas pudieran conservar su predominio, además de arrebatarle algún escaño a sus rivales -solo uno o dos son relativamente competitivos-, tendrían que revertir las encuestas en unos 40 distritos en los que están en desventaja. Es decir, necesitan una proeza.
En el Senado, sus posibilidades son algo mayores. De los 37 escaños que se someten a elección el 2 de noviembre -una tercera parte del total-, hay 19 que todavía están abiertos a distintas posibilidades y, de ellos, siete en los que demócratas o republicanos están empatados o con ventajas por debajo del margen de error de las encuestas. Los republicanos, que actualmente tienen 41 escaños de esa cámara, necesitan ganar al menos 10 de sus rivales para conseguir el control. En el caso, bastante probable, de que ambos partidos consigan 50 escaños, el vicepresidente, Joe Biden, que también ejerce la presidencia del Senado, votaría para romper los empates.
Cada partido ha expuesto ya sus argumentos en esta campaña y no cabe esperar novedades que provoquen un brusco cambio de la tendencia actual. Además del hecho de que la mayoría de los Estados tienen sistemas de votación por adelantado y hay millones de votos ya emitidos.
Por tanto, es fácil perfilar ya un Congreso donde las fuerzas radicales de uno y otro partido contarán con mucha mayor influencia. Entre los republicanos, claramente, la presencia en las listas electorales de candidatos del movimiento ultra Tea Party y la posibilidad de que al menos una veintena de ellos sean elegidos, es el anuncio de un significativo giro extremista.
Al menos en una primera fase, muchos de esos candidatos llegarán a Washington con la presión de ser fieles al proyecto radical por el que fueron elegidos, y lo harán desde posiciones de poder. Si los republicanos controlan la Cámara de Representantes, presidirán también los comités que la integran y gozarán del derecho a llamar a declarar que le corresponde a los presidentes de esos comités. La Administración de Barack Obama vivirá, por tanto, a partir del próximo martes bajo la nueva y permanente amenaza de las comisiones de investigación.
Algunos republicanos ya han anunciado que utilizarán todos sus recursos para frenar a Obama. La primera oportunidad para hacerlo será la discusión de los próximos presupuestos federales. El conservadurismo que llega está ideológicamente atado a la reducción del déficit y es muy poco probable que respalde un presupuesto que no lo haga de forma drástica.
Ese radicalismo ha potenciado en esta campaña también un cierto extremismo de parte del Partido Demócrata. Muchos de sus congresistas del ala derecha, los llamados Blue Dogs, están hoy en peligro de desaparición. Obama puede surgir como árbitro de esta situación. O en eso confía.

12 octubre 2010

Moneda medieval acuñada por Alfonso X

Alfonso X ( 1252 – 1284 )


Noven – Burgos, 0,850 Grms. vellón

Anverso .. +MONETA CASTELLE – Castillo y debajo B

Reverso .. +ET LEGIONIS – León a izquierda

03 octubre 2010

La izquierda planta cara al Tea Party

Varios miles de personas -considerablemente menos que las que el Tea Party reunió en el mismo lugar hace un mes- se concentraron ayer en Washington en un intento de sacar a la izquierda del estado de depresión en que se encuentra a menos de un mes de las elecciones legislativas. No va a ser tarea fácil. Por lo visto ayer, la movilización callejera y el entusiasmo popular siguen siendo patrimonio de la derecha.
La movilización denuncia los mensajes racistas de la ultraderecha
La manifestación de ayer era una oportunidad de medir fuerzas. Aunque sus organizadores aseguran que su planificación empezó antes de la del Tea Party, es indiscutible que esta marcha servía de respuesta a la que los conservadores celebraron entre los mismos monumentos en agosto pasado para escuchar a su agitador favorito, el comentarista de la cadena Fox News Glenn Beck.
Habían convocado los sindicatos, la principal organización negra del país y un conglomerado de organizaciones de derechos humanos vinculadas a la izquierda. Barack Obama no estaba ayer en Washington. Descansa este fin de semana en Camp David. Pero colaboradores suyos habían hecho circular en los últimos días mensajes de apoyo a esta convocatoria.
El lema de la manifestación era Una nación trabajando junta y pretendía tanto estimular a las fuerzas que apoyan al Gobierno como denunciar la propagación de mensajes racistas y divisorios que circulan desde que el Tea Party domina el escenario político. Sirvió, al menos, para demostrar que todavía sigue habiendo activistas demócratas y seguidores de Obama dispuestos a salir a la calle, que ese movimiento de millones de personas que llevó a este presidente a la Casa Blanca no se ha evaporado por arte de magia.
Pero, más allá de eso, dejó en evidencia que la izquierda carece hoy por hoy de la energía necesaria para recuperar la iniciativa, y mucho menos para revertir los pronósticos de las encuestas y evitar una contundente victoria republicana el 2 de noviembre.
Las razones de este abatimiento son varias y complejas. Incluyen tanto justificaciones históricas sobre la debilidad intrínseca del progresismo norteamericano como errores concretos cometidos por la Administración de Obama. Algunos de esos errores se intentarán corregir después de las elecciones. Pero en los 28 días que restan hasta esa fecha, el propósito es aprovechar oportunidades como la de ayer para recuperar aunque sea algo del entusiasmo perdido. Habrá más ocasiones, especialmente otra manifestación convocada para final de este mes por los dos humoristas más de moda en la actualidad, John Stewart y Stephen Colbert.
Aunque la mayoría de los participantes en la marcha de ayer culpaba al obstruccionismo de los republicanos en el Congreso por no haber podido obtenerse más resultados durante estos dos primeros años de Obama, algunos expresaban también su decepción con el presidente por no haber gobernado de una forma más decidida desde la izquierda. El Partido Demócrata corre el riesgo de que ese debate cobre fuerza después de noviembre.
A Obama no se le puede acusar, en todo caso, de no estar plenamente involucrado en la resurrección de su partido. El presidente tiene la agenda de las próximas semanas cargadas de actos electores, reuniones de apoyo a los candidatos demócratas y cenas de recolección de fondos para la campaña.
Hace falta que el propio Partido Demócrata cumpla con su parte, y eso es bastante menos probable. Los demócratas, que todavía tienen mayoría amplia en la Cámara de Representantes y en el Senado -aunque ellos parecen no saberlo-, suspendieron la semana pasada el curso legislativo sin atreverse siquiera a votar sobre la extensión de los beneficios fiscales a la clase media, para no tenerse que pronunciar también sobre el aumento de impuestos a los ricos. Son los propios demócratas, por otra parte, los que huyen del debate sobre la reforma sanitaria porque no creen en ella

01 octubre 2010

Temas en el concierto de Leonard Cohen en Ourense

Completísimo programa, como podeis ver
01 Dance Me to the End of Love
02 The Future
03 Ain't No Cure for Love
04 Bird on the Wire
05 Everybody Knows
06 In My Secret Life
07 Who By Fire
08 The Darkness
09 Born in Chains
10 Chelsea Hotel
11 Waiting For The Miracle
12 Anthem
Descanso
13 Tower of Song
14 Suzanne
15 Sisters of Mercy
16 The Gypsy's Wife
17 Feels so good
18 The Partisan
19 Hallelujah
20 I'm Your Man
21 Take This Waltz
22 So Long Marianne
23 First We Take Manhattan
24 Famous Blue Raincoat
25 If It Be Your Will
26 Closing time
27 Tried to Leave You
28 Heart With No Companio